Al menos, juro que lo intento.
Pero yo, como todos,
tengo un corazón encerrado en el pecho,
y no sólo a veces,
late, siente, sufre y padece.
No, ya no, ya no vivo tranquilo,
aspiro y pretendo,
me siento y contemplo,
y hace tiempo que ya,
ni a mí me convenzo.
Yo y yo, ya no nos ponemos de acuerdo,
- ¿dónde vamos?
- ¿dónde estamos?
- Antes, lo sabías.
- Sí, antes. Ya, no lo recuerdo.
Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.
Calderón de la Barca - La vida es sueño
