lunes, 22 de noviembre de 2010

¿Tienen pastillas para no soñar?

Dicen que soñar es gratis. Menuda mentira.

Eres libre de soñar lo que quieras, sin más límite que tu imaginación. Eso es cierto.

Pero de hecho soñar se paga y a veces muy caro; cuanto menos plausible sea tu sueño más barato te saldrá, porque no llegarás a ver virtualidad ninguna en el sueño, no llegarás a creer que pueda tornar real un día. Sin embargo, soñar despierto cosas cercanas es un lujo muy muy caro y si se me permite, peligroso y desafortunado.

Creerte capaz de conseguir cosas que tienes cerca, en tu entorno, sólo por tu propio deseo, sin establecer un plan para lograrlo, sin poner medios reales, sin esfuerzo ni dedicación algunos es el peor regalo que puedes dedicarte.

En un primer momento y debido a la cercanía no será difícil llegar a pensar que somos capaces de lograrlo, incluso reinterpretaremos nuestra propia realidad e historia para ver en ellas indicios de que ese sueño es real, incluso de que lleva tiempo esperando ser concretado.

No hay nada tan fácil como engañar al que quiere ser engañado. Y nuestra mente acostumbra a hacerlo como mienten las madres a sus hijos para protegerlos de circunstancias tan duras que quizás es mejor ignorar o, al menos, no conocer en toda su integridad.

Puedes entonces llegar a pensar que has encontrado la felicidad, la exaltación propia de tus verdades, que te llevó a la convicción de tus capacidades embriaga tu entendimiento y nubla tu razón.

No obstante, todo lo que sube baja, y normalmente a mayor velocidad, por lo que pronto te ves inmerso en una extraña resaca de infelicidad provocada por la ingesta descontrolada de dosis de autoconvicción barata.

Nadie regala nada y la sensación de haber tocado el cielo, aún si quiera por un instante, no hace más que remarcarte la mucha distancia que te separa de tus sueños. Lo lejos que estás y lo dentro que te pensabas.

Entonces te dirás: "Si lo sé, ni lo pienso".

No es que fuera feliz en la desdicha de no tenerlo, es que ni siquiera me lo planteaba. Y ahora, haberme creído en condición de disfrutarlo me hace sentir doblemente infeliz, una por no tenerlo y otra por el sentimiento de haberlo perdido, aún sin haberlo disfrutado...

Nuestra vida es en todo instante y antes que nada,
consciencia de lo que nos es posible.

José Ortega y Gasset - La Rebelión de las Masas


lunes, 15 de noviembre de 2010

yo, mí, me... contigo

Vivo desde que te conocí
ocho horas soñando contigo
y dieciséis pensando en tí.

Sueña, sueña, sueña conmigo,
escríbeme luego un mensajito,
dime hacia donde yo te sigo,
si tu te tiras yo me tiro.
Todo - Pereza

son risas


MusicPlaylistRingtones
Create a playlist at MixPod.com